
Por si alguien lo dudaba, una nueva crisis económica mundial se nos ha venido encima. Por si no fuera ya poco la crisis ambiental mundial y los dramas sociales y humanos que vivimos a diario y que tan fielmente nos transmiten los medios de comunicación. ¿Alguien duda de quién y qué sufrirá los peores efectos de esta crisis? Los más pobres y el medio ambiente. Parece una respuesta de libro.
En mis clases de economía durante la carrera se me quedó grabada una visión de la bolsa que nunca se me había ocurrido pensar. Nunca antes me había preocupado por entender los tejemanejes financieros. Esta visión puede resumirse en que la bolsa es un juego donde apuestan las grandes empresas. Si creo que la empresa A va a generar muchos beneficios, compro acciones para beneficiarme yo también. Estos beneficios pueden ser resultado de las ganancias que la empresa genere en su negocio o del mero hecho de que otros piensen igual que yo y compren más acciones después de mí, incrementándose así el precio de la acción. Vamos, especulación del mismo calibre del que compra un piso pensando el su futuro incremento de precios o el que compra petróleo esperando que la escasez le brinde excelentes posibilidades futuras. Y lo más dramático, el que compra trigo, maíz, arroz, con la misma mentalidad, generando un incremento artificial de los precios que sobrepasan la barrera de las posibilidades de los más humildes, generando hambre y muerte.
Lamentablemente, los juegos de los ricos para ganar más dinero tienen consecuencias sobre todos, ahora básicamente por culpa de los bancos, que si no prestan dinero a las empresas estas no pueden mantener su actividad o crear nuevos empleos. Se ralentiza el movimiento del dinero y esto repercute en lo que los trabajadores perciben. La gente gasta menos, aumenta la demanda de empleo, se cobran menos impuestos... En fin, que la especulación actúa de nuevo.
¿Será esta la ocasión de estábamos esperando? ¿La recrisis que ponga a cada uno en el sitio que le corresponde? ¿El momento de cambiar el modelo económico actual por uno verdaderamente sostenible? Ojalá, pero me temo, como muchos, que tendremos que seguir esperando mayores calamidades para que este mundo cambie.
NOTA: Imagen extraída de
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